Trastornos alimentarios

Los trastornos alimentarios son problemas de salud graves que, por lo general, comienzan en la niñez o adolescencia y afectan tanto a niñas como a niños. Con un diagnóstico temprano, los trastornos alimentarios se pueden tratar con una combinación de apoyo nutricional, médico y terapéutico. En reconocimiento de la importancia de la identificación temprana de los estudiantes en riesgo, la Asamblea General de Virginia de 2013 aprobó una ley que requiere que cada junta escolar anualmente proporcione información educativa a los padres con respecto a los trastornos alimentarios para los estudiantes de quinto a duodécimo grado.

Es importante tener en cuenta que los trastornos alimentarios no se diagnostican en función de los cambios de peso tanto como de los comportamientos, las actitudes y la mentalidad. Los síntomas pueden variar entre hombres y mujeres, y en diferentes grupos de edad. A menudo, es posible que un joven con un trastorno alimentario no se dé cuenta de que tiene un problema o que lo mantenga en secreto. Los padres o tutores y los miembros de la familia se encuentran en una posición ideal para notar síntomas o comportamientos que causen preocupación. Observar los comportamientos comunes de las personas con trastornos alimentarios puede llevar a una derivación temprana al proveedor de atención primaria. Es importante que los trastornos alimentarios sean tratados por alguien que se especialice en este tipo de atención.